Javier Marías - Salvajes y sentimentales (Letras de futbol)
Javier
Marías
Salvajes
y sentimentales (Letras de futbol)
Alfaguara
– 2010
El primer Mundial en África
Que el
fútbol mueve pasiones, lo saben muy bien los jugadores y aficionados,
dirigentes y todos aquellos que aún no mostrando especial interés por el
deporte, deben sufrirlo semana tras semana tanto en la programación televisiva
como en sus respectivos trabajos. (Baste recordar que un Club como el Real
Madrid mueve tanto presupuesto como una ciudad de doscientos mil habitantes).
Pero también lo saben los periodistas, deportivos o no, como es el caso de
Enric González, autor en su día de Historias del calcio. Ahora, cuatro
años después del último fracaso mundialista y dos de la última gran alegría
europeísta, comienza el Mundial de Futbol
2010 de Sudáfrica, y podemos decir que comienza el que sin duda es el mes
por excelencia para olvidar la crisis económica (si es que podemos. Sic). El
país se encuentra adormecido, aletargado, no en vano las encuestas dicen que
los ciudadanos estarían dispuestos (sic) a desembolsar cien euros cada uno con
tal de que su selección resultase campeona del mundo (sic). Y con el Mundial, el
primero que se celebra en el Continente Africano, por cierto, afloran los
libros con el fútbol como excusa literaria. Uno de los mejores, sin duda, es Salvajes
y sentimentales, de Javier Marías, reeditado y ampliado para la
ocasión. Conocidos son, al menos por algunos, sus artículos “futboleros” (y su devoción por el Real
Madrid. ¡Qué tiempos aquellos en que cruzaba sus crónicas con las del “cule” Montalbán!). Por eso no me he podido resistir a adquirir
esta nueva edición a pesar de tener la original, por eso y porque siempre es de
agradecer que alguien se tome en serio un espectáculo excesivamente
vilipendiado y en el que los periodistas deportivos acostumbran a abusar del
sofisma. Bienvenidos sean pues estas crónicas de cabecera de Javier Marías, por
higiene ante todo. Cuenta Marías que para él el futbol es ante todo "la recuperación semanal de la
infancia"; y también es temor y temblor, dramaticidad y zozobra, una
mezcla de sentimentalidad y salvajismo, una escuela de comportamiento y
nostalgia, y la escenificación de la épica al alcance de todo el mundo. ¿Es
posible que haya llegado la hora de separar el viejo mito que relacionaba el
deporte rey con el opio del pueblo?. No en vano lo practicó Camus en su
juventud, y Nabokov, y el propio Javier Marías convertido en extremo izquierda
en su infancia. (Izquierda tenia que ser). Por eso sus crónicas de Salvajes
y sentimentales no desmerecen para nada las que pueda escribir sobre
política. Por eso Javier Marías escriba sobre lo que escriba siempre lo es en
estado puro. Por eso.

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